Recursos y servicios

La vida económica de la población viene determinada por la practica de actividades típicas de una zona rural como en la que nos encontramos y que son la agricultura y la ganadería. Aunque en la actualidad las personas que viven en el pueblo compaginan estas labores con otro tipo de faenas como podría ser la construcción, la tala de leña, regentar algún negocio de tipo hostelero, etc. En referencia a la agricultura se puede destacar que los habitantes del lugar explotan los dos tipos de cultivo habituales por estas tierras.

  • En primer lugar el cultivo de regadío (huertos con frutales,….) y que son realizados en su mayoría en las tierras adyacentes al pequeño río Algarra.
  • En segundo lugar están los cultivos de secano (cereales en su mayoría) que se realizan en el resto de tierras del término.

Respecto a la ganadería se mantiene algún pequeño rebaño de ovejas, las cuales se alimentan por las pastos que circundan al pueblo. La abundancia de terrenos donde comer el ganado ha provocado que los pequeños ganaderos hayan abandonado la practica ancestral de la Trashumancia y que antiguamente obligaba a trasladar en invierno a los rebaños hacia tierras mas cálidas (Valencia). Aunque en la actualidad la vida del pueblo haya decaído mucho por la marcha de la mayoría de sus habitantes hacia las grandes ciudades (Valencia y Barcelona principalmente) durante los flujos migratorios de los años 60 y 70. Se ha de destacar que en otro tiempo no demasiado lejano (hacia los años 30) y cuando el pueblo contaba con una población de unos 400 habitantes aprox., existía un gran número de artesanos , de servicios, etc. Todo esto denotaba la gran viveza de este pueblo en sus buenas épocas. Entre los moradores de Casas de Garcimolina podían encontrarse casi toda la gama de oficios necesarios para desarrollar las actividades que se realizaban en el terreno donde esta enclavada la población. Como dato anecdótico cabe destacar que estos oficios no solo eran reclamados por las gentes del lugar sino que también venía gente de otros pueblos para utilizarlos. Estos oficios eran tales como barbero, calderero, albañil, cardador, hilandera, carpintero, carretero, esquilador, herrero, leñador, molinero, hornero, sastre, y ,tal vez, algún otro, si bien se da la circunstancia de que algunos de los oficios poseían dos o mas de estos artesanos. Disponía el pueblo, además, de su propia tejería donde fabricar las tejas necesarias para la construcción y de su telar donde tejer las prendas que, por aquel entonces se utilizaban, como refajos, sayas, lienzos para camisas y sabanas, mantas, talegos, etc. Existía además una escuela con su profesor, una mini- central eléctrica (datada en 1920) con su salto y turbina, fabricada por los propios garcimolineros; posada, café y un amplio salón de baile. Hoy en día todo esto ha desaparecido y los únicos servicios que quedan en el pueblo son dos bares donde poder recalar para descansar durante un viaje.

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